A medida que Zeni crecía, la comunicación interna comenzó a apoyarse en múltiples canales informales. Esto dificultaba que las novedades llegaran a todos los colaboradores en el momento adecuado y no favorecía la conexión entre las personas. Además, con operaciones diversas y equipos distribuidos, la compañía necesitaba una plataforma lo suficientemente flexible como para adaptarse a distintas realidades y necesidades.
Al mismo tiempo, la documentación relevante tampoco estaba centralizada. La falta de un punto único de acceso generaba confusión, reclamos frecuentes y un incremento en los costos administrativos, lo que sumaba complejidad a la gestión diaria.
Aprovechando la robustez de Humand, Zeni decidió centralizar una serie de procesos administrativos clave: