Cuando la distancia también se convierte en una barrera de gestión
Antes de Humand, uno de los mayores desafíos de Grupo L era alcanzar a una dotación dispersa en todo el país. Muchos colaboradores trabajaban lejos de las oficinas centrales, algunos no contaban con una computadora y, en determinados sitios, tampoco tenían un líder cercano que pudiera funcionar como intermediario.
Esta realidad hacía que cualquier comunicación o proceso de Recursos Humanos dependiera de una cadena extensa. La información debía enviarse por correo, pasar por responsables locales y, recién entonces, llegar a las personas. En una organización de miles de colaboradores, cada paso adicional multiplicaba los tiempos, las posibilidades de error y la dificultad para asegurar que el mensaje efectivamente hubiera llegado.
A eso se sumaba una fuerza laboral diversa, con distintos niveles de familiaridad con la tecnología. Sin embargo, había un punto de encuentro común: el celular. Convertirlo en una puerta de acceso a Recursos Humanos abría la posibilidad de acercar la organización a personas que antes quedaban lejos de los canales digitales tradicionales.
Una conexión directa con toda la organización
Con Humand, Grupo L encontró una plataforma capaz de simplificar procesos, digitalizar gestiones y acercar Recursos Humanos a cada colaborador, sin importar su ubicación o acceso a una computadora.
La plataforma permitió reemplazar comunicaciones fragmentadas por una experiencia móvil, directa y disponible para toda la compañía. En lugar de depender exclusivamente de líderes o intermediarios, el equipo de Recursos Humanos comenzó a llegar directamente a las personas y a pensar cada contacto desde una perspectiva más estratégica.
Humand dejó de ser solamente una herramienta dentro del ecosistema digital de la empresa y pasó a convertirse en una pregunta habitual ante cada nueva iniciativa: ¿podemos hacerlo a través de la plataforma y obtener un mejor resultado? Ese cambio de mirada permitió revisar procesos que antes se resolvían por costumbre, muchas veces mediante correos electrónicos, y encontrar formas más ágiles y efectivas de gestionarlos.
Procesos más simples, sin intermediarios innecesarios
La implementación de Humand abrió nuevas posibilidades para diferentes áreas y procesos de la compañía. Entre los usos que generaron un impacto más visible se encuentran:
- Documentos: antes, los recibos de sueldo se enviaban agrupados por correo electrónico a los líderes. Ellos debían imprimirlos, reunir a los colaboradores y organizar la firma de cada documento. Con Humand, el circuito cambió por completo: Recursos Humanos puede enviar la documentación directamente a cada persona, reduciendo tiempos, eliminando pasos intermedios y aumentando la certeza de que los documentos sean recibidos y firmados.
- Firmas digitales: durante una iniciativa de becas, la compañía necesitaba que los colaboradores firmaran un formulario como requisito para acceder al beneficio. De las 500 becas disponibles, 400 personas completaron la firma dentro de Humand en apenas un día. La rapidez de la respuesta permitió avanzar con la entrega sin las demoras que antes caracterizaban a este tipo de procesos.
- Comunicación interna: la posibilidad de alcanzar a los colaboradores desde el teléfono permitió compartir información de Recursos Humanos de forma más accesible y directa. Esto resultó especialmente valioso para los equipos distribuidos en sitios remotos o sin acceso frecuente a una computadora.
La implementación y evolución de la plataforma estuvieron acompañadas por el equipo de Humand desde las etapas previas al lanzamiento hasta el seguimiento posterior. Para Grupo L, esa cercanía permitió no solo incorporar la tecnología, sino también continuar descubriendo nuevos usos y proyectar futuras integraciones, como la conexión de tableros de indicadores dentro de la plataforma.
De una gestión fragmentada a una experiencia que fluye
Hoy, el 92% de los colaboradores de Grupo L se encuentra activo en Humand y utiliza alguno de sus módulos. Más allá del dato de adopción, el cambio más importante está en la capacidad de conectar con las personas sin importar dónde trabajen.
La eliminación de intermediarios aceleró la firma de documentos, facilitó el acceso a la información y redujo procesos que antes demandaban impresión, coordinación presencial y seguimiento manual. Al mismo tiempo, Recursos Humanos ganó un canal desde el cual puede pensar cada iniciativa de manera más estratégica y medir con mayor claridad su alcance.
Lo que antes implicaba superar distancias, limitaciones tecnológicas y múltiples pasos hoy puede resolverse desde el teléfono. Para una organización de más de 7.000 personas, esa transformación representa la construcción de una experiencia más cercana, equitativa y conectada para todos.
“Simplificar, digitalizar y acercarnos eran nuestros objetivos prioritarios. No estábamos encontrando la herramienta adecuada para llevarlos a cabo y la encontramos en Humand.”